lunes, 21 de septiembre de 2009

En El aporte del modelo Iluminativo y su transferencia a la evaluación alternativa en los aprendizajes mediados por TIC.

Esta propuesta nacida desde los años setentas se sustenta en el enfoque naturalista, junto a ella, está también la propuesta iluminativa, que se adentra en procesos democráticos de la evaluación desarrollada por Barry Mc Donald y propuesta por los ingleses Hamilton y Parlet. Los aportes de este enfoque dan luces, en la actualidad desde ángulos socio-constructivos, al diseño de nuevas formas de evaluación alternativa, sobre todo si se considera al aprendizaje como circunscrito en la perspectiva de la educación a lo largo de la vida. En tal sentido, se concibe al estudiante o al aprendiz como un sujeto con capacidad en la toma de decisiones sobre sí mismo y sobre las estrategias que inciden en el proceso de su propio aprendizaje; es decir, una persona, con capacidad para participar en la consulta pedagógica realizando, inclusive, trabajos de evaluación. Involucrándose en la construcción de una nueva cultura de la evaluación y del aprendizaje, donde la información que retorna al él de la evaluación, le promuevan e insten a desarrollar dinámicas de atorregulación y mejora del aprendizaje.

Los procesos de evaluación así proyectados no pueden tener como referente la asignatura pues escapa a ella la dimensión que promueve, al articularse la formación con las condiciones mismas de la vida del aprendiz.

En la injerencia de los aportes que se desprenden desde Stake –cuyo sentido primario fue responder a procesos de evaluación cuantitativa- planteando un nuevo significado al valor asignado a la evaluación desde los juicios.
Bajo las condiciones actuales de los procesos educativos enmarcados en nuevas sinergias con la comunicación, se abre una perspectiva para estimar bajo otras ópticas la posición del estudiante en el proceso de evaluación, más aun, en la apertura que delinean los sistemas de educación digital. Esto permite instrumentalizar la evaluación inscrita totalmente en el aprendizaje y en las dinámicas de gestión del conocimiento. De tal manera que facilite el learning oriented assessment en la consideración de planear la evaluación, involucrar al estudiante en la evaluación y ofrecer los resultados –fundamentalmente bajo la función formativa-. Implica, además, comprender que la perspectiva de la evaluación alternativa exige del docente, platear tareas inscritas en la realidad, a través del trabajo, a través de los proyectos, a través de portafolios, a fin de que los estudiantes demuestren que construyen o desarrollan productos o de elaboran parte de las definiciones estudiadas.

viernes, 5 de junio de 2009

Las oportunidades de evaluación en los ambientes en línea

La integración de la tecnología a los procesos de enseñanza y de aprendizaje ha traído enormes ventajas y oportunidades para profesores y estudiantes. En nuestros días, gracias a los avances de los entornos virtuales de E. y A. hay enormes posibilidades para trabajar la evaluación en línea.

Morgan y O´Reilly (2000, p.p. 35-39) indican las siguientes oportunidades:

• Autoevaluación y evaluación por pares.
• Tareas de evaluación en equipo y colaborativas.
• Diálogo y debate en línea.
• Simulación y desempeño de roles.
• Solución de problemas.
• Evaluación en línea.
• Álbumes y portafolios

Muchas de las cuales también considera Weller (2002, p.p.116-123):

• Evaluación del trabajo de grupo.
• Exámenes y proyectos.
• Evaluación automática.
• Otros tipos de evaluación en línea.

De igual manera, Ryan et al. (2000, 125-139) presentan similares oportunidades:

• Preguntas de respuesta corta y tipo ensayo.
• Ayudantes para calificación.
• Uso de un boletín de noticias.
• Páginas Web.
• Calificación automatizada de ensayos y respuestas.
• Programas de computación.
• Pruebas objetivas.
• Almacenamiento y reporte de resultados.

En las propuestas recogidas se encuentran muchas coincidencias; además se percibe que muchas de las estrategias e instrumentos de evaluación que se listan son utilizados en ambientes tradicionales. Sin embargo, las ventajas que ofrece la tecnología, da la oportunidad de integrarlos creativamente o de replantearlos de acuerdo a las exigencias y características de los entornos virtuales.

Lo que si hay que tomar en cuenta es que el aprovechamientos de estas oportunidades de evaluación demanda de un nuevo perfil de profesor y de estudiante, ambos con características que se ajusten a la educación en línea; así como también de la disponibilidad y acceso a los recursos organizativos y tecnológicos que requieres la educación en línea.

La evaluación a distancia y en línea

La evaluación siempre ha sido uno de los componentes del currículo que más problemas ha ocasionado a docentes y estudiantes, debido a que no se comprende en su real dimensión y, por tanto, se le presta poca atención al momento de diseñar los procesos de enseñanza y aprendizaje. Es usual encontrar incoherencias entre las capacidades declaradas en las intenciones del aprendizaje, las tareas y la evaluación del aprendizaje.

La evaluación en línea, responde a un enfoque nuevo y distinto de la enseñanza y el aprendizaje; además plantea grandes posibilidades y oportunidades, muchas de las cuales no se aprovechan en su totalidad. A diferencia de la evaluación tradicional, facilita el desarrollo de habilidades genéricas: comunicacionales, tecnológicas, solución de problemas, etc. o específicas: lectura, escritura, análisis, organización, trabajo en equipo, etc.

Por eso, la gestión de la evaluación de los cursos en línea, conforme lo plantean, Morgan y O´Reilly, debe considerar las siguientes cuestiones:

• ¿Cuáles nuevas oportunidades de aprendizaje y evaluación deben crearse mediante el aprendizaje en línea?

• ¿Qué fundamentos pedagógicos deben sustentar la evaluación en línea significativa?

• ¿Cuáles son las pérdidas y ganancias de las tecnologías en línea para los estudiantes y profesores en la educación a distancia?

• ¿Pueden los modelos de evaluación tradicionales transferirse directamente al ambiente en línea, o se necesitan nuevas formas de explicación de los propósitos y formas de la evaluación? (p.34)

Por lo expuesto anteriormente, los autores citados (p.p.30-32) proponen los siguientes aspectos clave relativos a la evaluación en las diferentes modalidades a distancia:

1. Clara fundamentación y enfoque pedagógico consistente. La evaluación debe estar sustentada y guardar correspondencia con un enfoque pedagógico claro y consistente, de tal manera que la evaluación responda a lo que realmente se espera que el estudiante haga y aprenda.

2. Valores, propósitos, criterios y estándares explícitos. Los valores que apuntalan el diseño de la evaluación así como los criterios utilizados para juzgar el logro de los estudiantes deben conocidos por ellos, esto resulta necesario al momento de abordar su aprendizaje.

3. Tareas de evaluación auténticas y holísticas. La evaluación debe incluir casos de la vida real y problemas de los propios mundos y/o puestos de trabajo de los estudiantes; la evaluación debe plantear actividades aplicadas y holísticas, tales como los estudios de casos, los proyectos, etc.

4. Grado facilitativo de estructura: Se debe facilitar de manera intencional y progresiva el espacio para la autodirección, la autogestión y la autoevaluación de los aprendizajes; promoviéndose así el cambio de control del profesor a control del estudiante.

5. Suficiente evaluación formativa y a tiempo. La evaluación formativa debe proyectarse con sentido estratégico de tal manera que motive y proporcione de manera oportuna alguna estructura al aprendizaje y ayude a los estudiantes a tener una visión de sus avances.

6. Conocimiento del contexto de aprendizaje y percepciones. La evaluación de cursos en línea debe prever el conocimiento de los contextos de los estudiantes, así como de sus percepciones acerca de las tareas de evaluación.

Por otro lado, Mc Vay (2002) ofrece algunas sugerencias para trasladar las formas de evaluación a los ambientes en línea, dando en cierta medida respuesta a las interrogantes de Morgan y O´Reilly.

a. Renunciar al control

La evaluación en línea plantea el desafío de entregar al estudiante el control y la responsabilidad de la evaluación en lugar del profesor, lo cual tiene grandes implicaciones al momento de diseñar el curso y de establecer sus intencionalidades.

Lo anterior significa situar la evaluación en ambientes del mundo real, más que en el tradicional ambiente de un aula. Se debe prever el uso de recursos totalmente diferentes a los de la educación tradicional; asimismo, el estudiante debe usar habilidades de pensamiento de alto nivel de aplicación.

b. Reevaluar el resultado de la evaluación: más allá de las pruebas objetivas

Las pruebas objetivas son las que más se han difundido en los cursos en línea, dada su facilidad de diseño y calificación; sin embargo, estas pruebas, no son apropiadas para evaluar aprendizajes de alto nivel. Por lo que se recomienda, incluir otras formas de evaluación en concordancia con el aprendizaje complejo que debe caracterizar a los cursos en línea.

c. Aplicación en el mundo real

La evaluación en línea debe integrar el concepto de “cognición situada”, buscando que los estudiantes apliquen los conocimientos adquiridos a través del curso en sus propios ambientes; esto hace que utilicen diferentes habilidades de pensamiento y que se fijen los conceptos de manera más consistente y duradera.

d. Evaluación del aprendizaje basado en proyectos

Los cursos en línea, deben incluir en su evaluación, la resolución de problemas mediante proyectos de aprendizaje. En este caso se presentan problemas a los estudiantes, que deben ser analizados y resueltos; a través de procesos y actividades de alto contenido cognitivo.

La evaluación basada en proyectos permite evaluar los conocimientos previos del estudiante, los logros alcanzados y dificultades que se presentan durante el proceso; además de los conceptos asimilados y la información utilizada para el desarrollo del proyecto.

e. Uso de memorias de reflexión de los estudiantes

El uso de memorias es importante porque promueve en los estudiantes espacios para la reflexión. Esto proporciona información sobre las percepciones del estudiante, sobre los conceptos que interiorizó y que maneja de manera correcta, e incluso sobre aquellos que usa de manera equivoca.

Las reflexiones se pueden recoger por medio de diarios (narración de sus percepciones y experiencias), memorias de reflexión específica (descripción de sus puntos de vista e impresiones sobre algún concepto, dilema, caso), memorias de comienzo de curso (descripción de expectativas del curso, intereses y temores), memorias de fin de curso (Narración del impacto del curso en su aprendizaje y vida), reflexiones analíticas (Registro de lo positivo y negativo del curso o de alguno de sus eventos), etc.

Adaptado de: Elena Dorrego. Educación a distancia y Evaluación del aprendizaje. En: http://www.um.es/ead/red/M6/dorrego.pdf

Las funciones de la evaluación en la enseñanza en línea

La evaluación de los aprendizajes a través de la modalidad en línea cumple, al igual que en la educación frontal, tres funciones básicas: diagnóstica, formativa y sumativa.

Diagnóstica.

La función diagnóstica de la evaluación da la posibilidad de identificar la situación actual en el nivel de aprendizaje del alumno. Es muy útil y oportuna al inicio de un curso, dado que proporciona información necesaria para orientar un curso o hacer los reajustes en caso sea necesario.

En la modalidad a distancia “en línea” la función diagnóstica es muy importante porque permite saber en qué condiciones se está empezando un curso y tomar las previsiones necesarias para conducirlo con la menor dificultad posible.

Formativa.

La función formativa se cumple a lo largo de todo el proceso de un curso y su propósito es apoyar al estudiante en su aprendizaje, dado que permite ir identificando errores y dificultades a medida que se avanza. En la modalidad a distancia “en línea” esta función resulta imprescindible, es sustantiva para el aprendizaje a distancia, sin ella, éste difícilmente se lograría.

En la conducción de los cursos en línea, gran parte de la enseñanza demanda de la evaluación formativa; es necesaria para ir marcando el progreso de los estudiantes y sus experiencias y para ir realizando la retroalimentación que se deriva de ella. Lo exigible es que esta función sea constante y oportuna, clara y bien diseñada, suficiente y adecuada; de acuerdo a las características en las que se está trabajando.

Sumativa.

La función sumativa se cumple por lo general al final del curso, con el propósito de darle una calificación al aprendizaje alcanzado. Se materializa por medio de la elaboración de productos o la realización de actividades de reflexión o síntesis que exigen la revisión y aplicación de todo lo que se ha incluido en el curso. Es una función que permite formular conclusiones en torno a los logros alcanzados por los estudiantes y a la calidad organizativa y pedagógica del curso en línea.

En la evaluación de los cursos a distancia, no debe obviarse ninguna de estas tres funciones, pues cada una de ellas contribuye a que el aprendizaje sea más eficaz y efectivo.

El concepto evaluación

La palabra evaluación, etimológicamente, procede del antiguo francés value que significa valor, participio pasado de valoir: valer y, a la vez, éste proviene de valere: ser fuerte, tener valor. En el caso de los países de habla hispana, el sufijo de sustantivos verbales “-ción” significa acción y efecto; aunque también se traduce como objeto y lugar. Por tanto, según su acepción etimológica, el término evaluación ha referencia a la acción y efecto de evaluar, lo cual nos remite a valorar cuán bueno o malo es el “objeto” evaluado.

En las fuentes de información hay una considerable cantidad de definiciones sobre evaluación. A continuación se seleccionan algunas de las definiciones de evaluación.

• Es una recopilación de información rigurosa y sistemática para obtener datos válidos y fiables acerca de una situación, con objeto de formar y emitir un juicio de valor respecto a ella. Esas valoraciones permitirán tomar las decisiones consecuentes para corregir o mejorar la situación evaluada (Castillejo, 1983).

• Consiste en un proceso sistemático y riguroso de recopilación de datos incorporado al proceso educativo desde su comienzo, de manera que sea posible disponer de información continua y significativa para conocer la situación, formar juicios de valor respecto a ella, y tomar las decisiones adecuadas para proseguir la actividad educativa, mejorándola progresivamente (Casanova, 1991).

• Consiste en el proceso y resultado de la recopilación de información sobre un alumno o un grupo de clases, con la finalidad de tomar decisiones que afecten a las situaciones de enseñanza (Medina, Cardona, Castillo y Domínguez, 1998).

• La evaluación es “un proceso mediante el cual los estudiantes ganan una comprensión de sus propias competencias y progreso así como un proceso mediante el cual son calificados.” (Ryan, Scott, Freeman y Patel, 2002)

• Se entiende por evaluación, en sentido general, aquel conjunto de procesos sistemáticos de recogida, análisis e interpretación de información válida y fiable, que en comparación con una referencia o criterio nos permita llegar a una decisión que favorezca la mejora del objeto evaluado (Rodríguez, 2005).

• Un proceso sistemático de recopilación de información (cualitativa y/o cuantitativa) para enjuiciar el valor o mérito de algún ámbito de la educación (aprendizajes, docencia, programas, instituciones, sistemas nacionales de educación), previa comparación con unas normas o criterios determinados con anterioridad y que responden a instancias de referencias específicas (Pimienta, 2008).

En conclusión, existen una gran cantidad de acepciones, todas ellas coinciden en elementos comunes: 1°) Es un proceso, 2°) Tiene determinadas características, 3°) Necesita de información, 4°) Permite emitir juicios, 5°) Ayuda a tomar decisiones 6°) Ayuda a calificar o mejorar un objeto o sujeto de evaluación.